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Albergue de
Purujosa. Fachada principal y semáforo en "rojo"
El jueves 9 de agosto de 2007, a las
cinco de la tarde (hora taurina) llegamos a Purujosa.
Encontramos el semáforo en
"verde" y previa respuesta afirmativa de un purjosano nos adentramos
en la calle principal para estacionar en la plaza. ¡Error! Llegamos
a la plaza donde se encuentra la casa de la villa pero estaba
ocupada completamente por cuatro vehículos, cuatro. Es muy pequeña.
Así, que media vuelta y a esperar semáforo de bajada.
Hay que recordar que esta localidad de la comarca de Aranda, rayana
con Castilla tiene el tráfico regulado por dos semáforos.
Después de esta aventura para expertos conductores dejamos los
vehículos junto a la carretera. Hoy por hoy es la mejor opción, ¡sin
duda!
Purujosa es un pueblo urbanizado con cánones clásicos, a la medida
de las personas pero no de automóviles. Como era un mes veraniego
encontramos naturales del pueblo, los últimos aragoneses ius
sanguinis+ius soli del Alto Isuela. Octogenarios pero muy bien
conservados (no hay contaminación por tráfico).
Así que aparcados los coches en la explanada junto a la carretera y
al acceso al municipio, subimos la cuesta -recordad, Aragón es un
país de montañas- que conduce al albergue. Estaba atendido por un
joven; llegas a unas edades que la mitad de la población te parece
joven. Entre los servicios que ofrece nos llamó la atención el
acceso a Internet, lo que aproveché para conectarme a
arandademoncayo.com y el teléfono vía satélite del que también
hicimos uso.
Veinte años atrás en una merienda en el nacimiento del Isuela,
cualquier comentario al respecto hubiese parecido efecto del vino
más que ciencia-ficción.
El albergue era muy agradable. El joven nos indicó que también
atendía la casa rural situada detrás.
Como teníamos prisa, recorrí la población cámara al cuello en
veintitrés minutos. <<No tardes, que te conozco>> es lo último que
oí mientras ascendía por la calle principal. Prueba de ello son las
fotos de esta serie.
Me encontré en tal armonía caminando por las calles y rincones que
he incluido a Purujosa, junto a cualquier remota isla del Pacífico o
del Índico, como lugar de retiro en caso de dejarlo todo. Pero en
Purujosa con ropa, el Moncayo está muy cerca. |